Iniciativa popular y pública en la revitalización de la lengua

Andoni Barreña. Universidad de Salamanca. Garabide Elkartea (www.garabide.eus)

En la década de los 60 la sociedad vasca inició un proceso de revitalización de su lengua que, tras 50 años, ha obtenido algunos éxitos relativos que han posibilitado que el euskara sea hoy una lengua de prestigio utilizada en los diferentes ámbitos sociales, desde la administración hasta la universidad y la investigación académica, por ejemplo.

En la década de los 60, el pueblo vasco, al sur de los Pirineos, vivía una situación de ostracismo relativa a la utilización de su lengua, prohibida en las esferas públicas, y denigrada hasta el límite por la dictadura que España padecía. En ese contexto surgió un pequeño pero dinámico movimiento social a favor de la lengua y la cultura, que constituyó el germen de la revitalización que hoy vive el euskara. Por ejemplo, en 1960 solo eran 60 los alumnos de las ikastolas (escuelas de inmersión); en 1975, año de la muerte de Franco, eran 35.851 los alumnos y 172 las ikastolas. La construcción de este sistema escolar propio, el resurgimiento de Euskaltzaindia -Academia de la Lengua Vasca, que lideró la senda del estándar en 1968, la constitución de cientos de grupos de alfabetización y enseñanza de la lengua a adultos, la producción cultural y pedagógica, entre otras, fueron fruto exclusivo de la iniciativa social.

Posteriormente, tras la constitución del Gobierno Autónomo Vasco y del Gobierno Foral Navarro llegó el apoyo institucional, que permitió y posibilitó un desarrollo más amplio. Pero la semilla, sin duda, la sembró y la hizo crecer la iniciativa popular.

Aunque cada comunidad lingüística debe crear su propio proceso, y el vasco no constituye ningún modelo, desde la cooperación lingüística se ha observado que, para numerosas comunidades lingüísticas con lenguas y culturas en situación de peligro y pérdida, el proceso vivido estos últimos 50 años por la lengua vasca puede constituir un referente importante. Las experiencias acumuladas en los procesos de revitalización lingüística pueden alentar y ayudar a abrir procesos de revitalización en otras comunidades.

Uno de los casos que desde la cooperación lingüística vasca se está viviendo más de cerca es el de la lengua Nasa Yuwe de Colombia. La comunidad nasa la constituyen unas 400.000 personas de las que menos de la mitad conocen la lengua, pero con una gran tradición de organización y lucha política por su territorio y sus derechos político-sociales.

Desde 2011 la cooperación lingüística vasca acompaña el proceso de revitalización del Nasa Yuwe en el municipio de Toribio, Cauca, Colombia (40.000 habitantes). En estos años, por iniciativa propia, la organización indígena ha creado un grupo de promotores de la lengua (atpu’çxsawe’sx) que ha puesto en marcha pequeñas escuelas (wasakkwëwe’sx) en lengua propia, escuelas para la enseñanza de la lengua y la alfabetización de adultos o la redacción de un plan de implementación lingüística para el municipio de Toribio. Apoyar y asesorar este tipo de iniciativas de revitalización lingüística también enriquece a la sociedad vasca y, además, constituye una iniciativa revolucionaria para mantener y posibilitar la diversidad lingüístico-cultural.

En esta comunicación se analizarán las características del proceso de revitalización del euskara y se plantearán las claves de dicho proceso que pueden servir a la cooperación lingüística. Así mismo, se plantearán algunas claves que desde la cooperación lingüística vasca se han acumulado durante los 12 últimos años de práctica cooperante.